Quizá ya lo sepas, pero no todo lo que hacemos es igual de difícil.

Perforar un pozo de agua en una zona rural de Mozambique no es fácil. Pero asegurar que funcione y se gestione adecuadamente varios años después de su puesta en marcha es mucho más difícil.

Hacemos lo difícil porque es imprescindible para producir cambios reales en la vida de las personas.

Estamos convencidos de que ahí está lo más valioso de nuestro trabajo, lo mejor de lo que conseguimos, y por eso dedicamos muchos esfuerzos a ello.

Ahora este trabajo está en riesgo.  Los recursos que podemos dedicar a hacer esa parte difícil pero imprescindible son cada vez más escasos.

 

Te necesitamos para seguir haciendo lo difícil.

 

Si ya eres soci@, queremos agradecerte tu apoyo durante este tiempo. Y también proponerte algunas ideas para ayudarnos en este momento: