La mayoría de la población de Tanzania vive en áreas rurales con una gran dependencia de la agricultura de secano. Aproximadamente el 80% de la gente confía en la agricultura como medio de subsistencia y principal fuente de ingresos, por lo que son muy vulnerables al impacto del cambio climático.

Aunque incorporar el cambio climático dentro de las políticas de desarrollo se considera una medida positiva, su implementación práctica se enfrenta a muchos desafíos: desde la falta de capacidad financiera y técnica a diferentes niveles de toma de decisiones hasta el desequilibrio en la distribución de riesgos y beneficios para las comunidades vulnerables.

El programa liderado por ONGAWA “Enfoque integrado para la adaptación al cambio climático en las montañas Usambara del Este” trabaja en terreno desde agosto de 2015 con ocho comunidades intentando superar estas barreras. Una de sus tres componentes consiste en una línea de investigación aplicada para orientar la implementación en terreno y generar conocimiento. Tal y como ocurre con el resto del programa es desarrollada por un consorcio formado por la Universidad de Leeds, la Universidad de Agricultura de Sokoine, ONGAWA, Tanzania Forest Conservation Group y el Gobierno del Distrito de Muheza.

Se espera que el proyecto de colaboración, cuya fase de trabajo intensivo de campo ha comenzado en el mes de diciembre, proporcione un estudio de caso relevante sobre la integración de medidas de adaptación al cambio climático como parte de las acciones de desarrollo.

Se ha estructurado en tres objetivos:

  1. Caracterizar desde diferentes dimensiones la vulnerabilidad de las comunidades agrícolas que residen en el este Montañas Usambara.
  2. Comprender qué factores y condiciones facilitan o restringen procesos de adaptación al cambio climático en estas comunidades.
  3. Evaluar críticamente los beneficios y los posibles impactos tanto positivos como negativos de los proyectos de desarrollo con enfoque de adaptación al cambio climático en las comunidades rurales.

Se emplearán metodologías mixtas, tanto cuantitativas (encuestas en hogares) como cualitativas (entrevistas a actores clave, observaciones en terreno y grupos de discusión focal).  La investigadora que desarrollará el trabajo, Marta Gaworek-Michalczenia, y la doctora que lo supervisará, Susannah Sallu, llevan trabajando en su diseño desde mediados de 2016: “confiamos en este estudio mejore la comprensión tanto de la resiliencia como de la vulnerabilidad de las medios de subsistencia en el contexto del cambio climático y creemos que se traduzca en resultados positivos para la comunidad involucrada en el proyecto.

Anticipamos que este estudio contribuirá a la creación de múltiples procesos de aprendizaje y un aumento de la colaboración entre los actores locales.

Si se realiza con éxito, contribuirá a proponer mejoras en el diseño de futuros programas de desarrollo y adaptación al climático que sean inclusivos y sostenibles en el largo plazo”

Este estudio está financiado por el Consejo de Investigación en Ciencias Sociales del Reino Unido (ESRC DTC White Rose Collaborative Studentship) y forma parte del programa Enfoque integrado para la adaptación al cambio climático en las montañas Usambara del Este, enmarcado en la iniciativa Global Climate Change Alliance (GCCA) de la Unión Europea.

Los productos finales de esta investigación serán 3 publicaciones académicas conducentes a la obtención del doctorado en Sostenibilidad de la Universidad de Leeds. Además, los resultados de la investigación se presentarán en diferentes conferencias.

Texto: Alfonso Zapico y Marta Gaworek-Michalcazenia