El 45% de la población nicaragüense depende de la agricultura.

La injusta distribución de la tierra, según la cual el 80% está en manos del 10% de la población, el mal uso de los recursos naturales, especialmente del agua, y la escasa capacidad de gestión de las instituciones locales, contribuyen a la persistencia en el país de un modelo de producción agrícola injusto e insostenible.

El trabajo de ONGAWA en Nicaragua arranca en 1995. Desde 2004 se interviene en el Departamento de Jinotega, el segundo más pobre del país, para mejorar la gestion del agua y el territorio y reducir los riesgos de desastres naturales. Para ello llevamos a cabo desde 2008 el programa Terrena (Territorio y Recursos Naturales) en los municipios de San Rafael del Norte, San Sebastián de Yali y La Concordia. Nuestras principales líneas de acción son:

  • Gestión integral de los recursos hídricos mediante la dotación de infraestructuras de agua potable y saneamiento, la promoción de actividades productivas compatibles con el uso sostenible del agua y la protección ambiental.
  • Gestión local de riesgos naturales.
  • Apoyo a las instituciones municipales para que estas promuevan la gestión adecuada del territorio.
  • Difusión de buenas prácticas relacionadas con la gestión sostenible de los recursos naturales.

El trabajo de ONGAWA para la gestión sostenible de los recursos naturales se basa en la promoción de buenas prácticas y el apoyo y fortalecimiento de las instituciones responsables. Actualmente, ONGAWA apoya a ocho redes municipales de comités de agua potable para su correcta gestión comunitaria y promueve la difusión de buenas prácticas relacionadas con el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento, consolidándose como una organización de referencia en la gestión comunitaria del Agua en Nicaragua.