Cartel del tallerEl pasado 12 de abril, el Medialab-Prado de Madrid acogió un taller sobre cómo incorporar las nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en el trabajo de las ONGD, organizado conjuntamente por ONGAWA, Solidaridad Internacional, EHAS, Médicos del Mundo e Implícate.org.

Ahora presentamos las principales reflexiones que surgieron durante el taller y ponemos a vuestra disposición los materiales  mostrados por los diversos participantes:

También podéis descargar desde este enlace (PDF) los mensajes que circularon en twitter sobre la temática del taller.

Se puso de manifiesto la multitud de posibilidades que entre todos identificamos para la utilización de las TIC en beneficio de nuestros proyectos de cooperación en el Sur. Las más destacadas y recurrentes en los diversos sectores, se recogen a continuación:

Formación a menor coste y con mayor alcance (e-learning)

Sistematización de información. Gestión eficaz y eficiente de información

Comunicación bidireccional entre todos los participantes en un proyecto: beneficiarios, contrapartes, gestores, administraciones públicas, etc

  • Participación y diálogo
  • Toma de decisiones
  • Transparencia
  • Monitoreo y evaluación
  • Democratización de la información

Planificación territorial y de recursos naturales (SIG)

Sistemas de alerta temprana y gestión de riesgos

Empoderamiento

Incidencia

Sensibilización – promoción de derechos

Visibilización del trabajo en el Sur

Telemedicina

 

A pesar de que parece claro que muchos somos conscientes de  la enorme potencialidad que encierran las herramientas TIC, el uso de las mismas todavía es minoritario. Las principales barreras o razones argumentadas en el sector fueron las siguientes:

–          Rechazo al cambio en las organizaciones tradicionales

–          Desconocimiento sobre las TIC y sus posibilidades entre las direcciones de las organizaciones, y también entre los beneficiarios

–          Falta de formación en el uso de tecnologías tanto en los trabajadores de sede, como entre las contrapartes y beneficiarios (alfabetización digital)

–          Ausencia de perfiles “técnico-cooperantes” (ni ingeniero, ni cooperante, si no lo primero con el enfoque del segundo) en el seno de las organizaciones. Dificultad en la elección de la tecnología adecuada

–          Prejuicios sobre la tecnología: es cara y es solo cosa de ingenieros

–          Dificultades para la sostenibilidad técnica, financiera y energética

–          Procesos de apropiación de las TIC lentos y complejos

–          Falta de adaptación de las tecnologías del Norte cuando se implantan en el Sur

–          Falta de infraestructuras y conectividad. Problemas en el acceso y control de la tecnología

–          Barreras culturales y de género

–          Software propietarios con altos costos

–          Falta de una apuesta política por las TIC

Por último, la jornada tuvo como objetivo identificar propuestas que nos ayuden a salvar las barreras identificadas para aprovechar adecuadamente las potencialidades de las TIC, y con ello poder contribuir a la mejora de nuestras intervenciones en el Sur. Algunas de los problemas que presenta la implantación de TIC en proyectos de cooperación están fuera de nuestro control. Otras, sin embargo, podemos abordarlas y está en nuestras manos tomar las medidas adecuadas para solventarlas. Algunas de las propuestas a corto plazo que surgieron como consecuencia del debate y la reflexión, y que serán la base para los pasos a dar en un futuro cercano son:

–          Fomentar el intercambio de experiencias, conocimientos y herramientas disponibles entre ONGD

–          Sistematizar y comunicar buenas prácticas

–          Fomentar la colaboración entre organizaciones tradicionales y aquellas especialistas en TIC

–          Organizar talleres demostrativos para mostrar ejemplos concretos de uso

–          Aumentar la sensibilización sobre las potencialidades de las TIC en desarrollo

–          Formar/sensibilizar a los órganos de gobierno y dirección de las organizaciones

–         Identificar/involucrar agentes de investigación (universidades, centros de investigación, etc.) que apoyen la formación y los procesos de adaptación de las TIC

–          Trabajar con empresas/financiadores/donantes la identificación de recursos, espacio de intercambio para explorar sinergias