Tener (o no tener) acceso a energía conlleva enormes consecuencias sobre las condiciones de vida, la salud y el ejercicio de los derechos de las personas. Sólo un par de cifras:

  • 4,3 millones de personas mueren al año por enfermedades relacionadas con el humo de combustiones inadecuadas para cocina y calefacción en los hogares – más que las muertes provocadas por malaria y tuberculosis
  • 1.300 millones de personas en el mundo no tienen acceso a energía eléctrica y 2.700 millones dependen de la leña para calentarse y cocinar.

Además, en muchos lugares la mayor parte del consumo doméstico de energía está en manos de las mujeres. La pobreza energética no es neutral, y son ellas quienes sufren la mayoría de los impactos y los problemas que genera la pobreza energética.

Por todo ello el acceso adecuado y sostenible a la energía es una de nuestras prioridades. A través de nuestros programas de desarrollo mejoramos el acceso a la energía para usos domésticos y productivos en zonas rurales de Tanzania y Nicaragua. También trabajamos para que la energía esté en el primer plano de las políticas de desarrollo y, alineados con la iniciativa de Naciones Unidas Energía Sostenible para Todos, impulsamos junto a otras organizaciones aliadas la Mesa por el Acceso a la Energía.

Innovación para el acceso adecuado y sostenible a la energía

En Tanzania impulsamos junto a la empresa Engineering Global Growth una iniciativa para proporcionar una solución barata y eficaz de acceso a la energía para hogares rurales en el Distrito de Muhesa. El proyecto consiste en la instalación de sistemas solares domiciliares que se financian a través de un modelo de pago por móvil, incluyendo a las mujeres en la cadena de valor tanto en funciones comerciales como de mantenimiento técnico.

En Kilombero, al oeste de Tanzania, estamos en la primera fase de ejecución de un innovador proyecto para generar energía – para uso domiciliario y productivo –  a partir de residuos agrícolas del cultivo de arroz, en el que contamos con la colaboración de la ONG tanzana Tatedo y de Husk Power System, una empresa india pionera en este tipo de instalación.

En Níger colaboramos con Plan Internacional en el desarrollo de la primera microrred con generación fotovoltaica del país, para dotar de acceso a la energía a hogares y microempresas en la zona rural de Ziban y explorar modelos de gestión que aseguren su sosteniblidad.

Cocinas mejoradas, mejor salud

Mejorar las cocinas es una medida muy eficaz para reducir la incidencia de enfermedades respiratorias en los hogares, y supone un salto adelante en el control de las mujeres sobre su tiempo. Por eso nuestro programa en Tanzania incorpora la construcción de 2000 cocinas mejoradas en las zonas de Same y Muhesa , contribuyendo además a reducir la deforestación vinculada a la recogida de leña.

En Nicaragua la sistematización de nuestra experiencia de construcción de cocinas mejoradas en el marco del Programa Terrena nos ha permitido generar aprendizajes útiles sobre la importancia de la participación de las mujeres en todo el proceso. Actualmente exploramos opciones para incorporar la mejora de las cocinas a la metodología Familias, Escuelas y Comunidades Saludables (FECSA) que se aplica en todo el país.